Tras las Huellas del Engaño Ovino

Oveja-falsa

Y era, pues, un tiempo de mucha escasez para los lobos… y había uno que no aguantaba. Tenía un apetito voraz, y allí estaban, todos los corrales muy altos y con numerosos perros. Fue entonces cuando el lobo comprendió que no podía permitirse ser ingenuo, debía ser astuto.

Decidió dirigirse hacia un molino cercano, aprovechando la oportunidad de que el molinero no estaba presente en ese momento. Astutamente, el lobo se revolcó en la harina hasta quedar completamente blanco, camuflándose así con su entorno.

Cuando llegó la noche, el lobo se dirigió hacia un corral y comenzó a balar imitando el sonido de una oveja. La pastora salió y al ver aquel bulto blanco en la oscuridad, pensó que se trataba de un corderito perdido y lo introdujo dentro del corral. Mientras los perros ladraban, el lobo esperaba pacientemente a que se durmieran, tal como lo hacen las ovejas. Una vez todos los perros estaban sumidos en el sueño, el lobo planeaba atacar al corderito más grande para luego devorarlo.

Sin embargo, el lobo no había previsto la lluvia. Comenzó a llover, y la harina que lo cubría comenzó a desvanecerse poco a poco. Una de las ovejas que estaba cerca observó cómo el suelo se volvía blanco y se preguntó sorprendida: ¿Por qué una oveja está perdiendo su color? Al acercarse y darse cuenta de que la supuesta oveja era en realidad un lobo disfrazado, comenzó a balar en señal de alerta. Las demás ovejas se percataron de la presencia del lobo y se unieron con sus balidos. Los perros, alertados por el ruido, acudieron rápidamente y, con unos pocos mordiscos, acabaron con la vida del lobo, dejándolo convertido en cenizas.

Esta historia nos demuestra que incluso los más astutos pueden pasar por alto detalles que no están en su cálculo. En el reino animal y en la vida en general, siempre hay algo que puede sorprendernos y cambiar el rumbo de los acontecimientos. La astucia no siempre garantiza el éxito, y es importante tener en cuenta todos los factores antes de tomar nuestras decisiones.

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